Selene iba al lado de Alejandro cuando salieron del tribunal y un par de personas, que no conocía de nada, se acercaron empujándolos respectivamente.
—¡Por tu culpa mi hija terminó así! —despotricó el hombre mayor a su esposo. Su rostro tenía un visible parecido con Isabella, así que solo necesitó sumar dos más dos para saber que eran sus padres.
Mientras tanto, una mujer la tomaba del brazo también.
—¡Y todo por esta zorra barata! —la zarandeó.
—¡Suélteme, señora! —se defendió de su férreo