—Mamá, ¿qué acabas de hacer? ¿Cómo pudiste? —La voz de la joven se escuchaba completamente decepcionada. Jamás imaginó que llegaría tan lejos.
Lucía estaba sentada en el sofá, tomando un té como si nada, luego de haber salido diciendo una sarta de mentiras en televisión nacional.
La noticia estaba en todos lados. En cualquier dirección adonde mirara estaban hablando del tema; pero parecía ser eso, justamente, lo que ella quería.
—Tranquila, niña. No hice nada que no fuera necesario —se llevó la