—Oh, pero miren a quiénes tenemos aquí, ¡la feliz pareja!
La sonrisa de Isabella era tan resplandeciente que parecía querer competir con la iluminación del lugar.
Inmediatamente rió con modestia, alzando su mano izquierda y cubriendo su boca con la misma. Este gesto, más allá de mostrar recato o etiqueta, pretendía hacer resaltar el anillo de diamante de 5 quilates que llevaba en su dedo anular.
—Oh, es tan grande. Sin duda Alejandro es un hombre que sabe mantener contenta a su futura espo