POV Maximilian Lóvenhart
No sé en qué momento el ruido vuelve a existir.
Por unos minutos —o tal vez una vida entera— mi mundo se reduce a ella alejándose de mí, mientras yo me quedo inmóvil, aprendiendo demasiado tarde que las batallas no se ganan con corona, con rangos, ni con poder.
No sé cómo explicar lo que sentí cuando la miré a los ojos en el jardín. Su mirada estaba llena de dolor, pero cuando se transformó a una completamente impasible, todo dentro de mí se terminó de romper.
…No puedo mirarte a los ojos y fingir que nada ha pasado, cuando justo ahora te odio con todas mis fuerzas, Maximilian…
Ella me odia. Lo vi. Lo sentí dentro de mi pecho. Harriet me ama, pero su amor por mí no hace menos los sentimientos que la albergan en este momento.
La música allá adentro sigue sonando; los invitados de mi madre e incluso ella misma siguen disfrutando. Seguramente están chocando sus copas, riendo y conversando, totalmente ajenos a la tormenta que está ganando fuerza en mi interior.
To