—Las mujeres que persiguen a los jugadores y se cuelan a sus vestidores y fiestas.
El echó la cabeza atrás y rio, meneando la cabeza.
—Eso tiene mucho de leyenda urbana.
—¿No los persiguen?
—Un poco ocurre. Y te aseguro que no es agradable.
—Muchos hombres matarían para estar en tu lugar—lo observó con los ojos entrecerrados.
—El sexo gratis, abundante y sin límites deja de ser bueno cuando uno comprende que es vacío o interesado.
—Eso de las llamadas <<Golden diggers>> existe.
—Sí...Lamentable