CAPITULO 105 Tú eres todo lo que quiero.
—Eso no es lo sorprendente, Sharon. Tú mereces que el hombre más digno de este mundo te ame. Pero como soy un gran egoísta, te quiero solo para mí, por lo que deberás conformarte. Con este hombre a veces gruñón, a veces difícil de tratar y con algunos déficits emocionales.
—Tú eres todo lo que quiero. Y te tienes en poco aprecio. Eres un hombre maravilloso, Aidan. Uno que no duda en dar un paso atrás cuando se equivoca y lucha por superar sus circunstancias.
—La única circunstancia que me convo