La reescritura no tuvo principio ni impacto ni transición reconocible, porque en un campo donde toda estructura se redefine mientras es percibida, incluso la idea de “nuevo estado” pierde sentido operativo, y lo único que puede experimentarse es la continuidad de variaciones que no dejan huella estable entre una configuración y la siguiente, como si la realidad hubiera dejado de apoyarse en memoria y comenzara a sostenerse únicamente en la capacidad de cambiar sin colapsar.
Jake ya no era una e