LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 17. Todavía eres un buen chico
Aquel fue el fin de semana más lleno de adrenalina que Lucio había experimentado en su vida. Sobraba decir que había sido el saco de boxeo de Leo Di Sávallo, el espécimen de estudio de Stefano, Kiryan y Bells, y el objeto de curiosidad de todos los primos más chicos.
Y si algo era completamente acertado, era que Lucio Harper necesitó usar aquel botón de pánico más de lo que había pensado.
La última vez fue cuando Alessandro pasó un brazo sobre sus hombros y silbó con fuerza, reuniendo al resto