LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 30. Ahora sí le puedes pegar
"Quédate". Era una palabra simple que ni siquiera llevaba esfuerzo, pero Lucio ni siquiera había podido pronunciarla. Mientras estaba sentado en aquella butaca de su palco especial en el teatro, presenciando el último concierto de Maya, su corazón y su mente libraban una batalla muy difícil. Los dos querían exactamente lo mismo, pero no estaba seguro de que para Maya fuera igual.
Trató de concentrarse en la música, pero no podía sacar a Maya de su mente. Ella tocaba tan bien, con tanta maestría