Pocos meses después.
Lucio se había despertado más emocionado que nunca, Maya debía llegar en un par de días de su último destino en la gira de la Filarmónica. Tendría dos meses de vacaciones antes de asentarse en Viena durante todo un año, así que Lucio estaba en las nubes.
Los últimos meses habían estado muy movidos. Él se aseguraba de estar en la mayoría de sus conciertos, y Maya viajaba a Ginebra cada vez que podía para estar algunos días con él.
Lucio se había perdido su último concierto,