LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 16. ¡Lo vas a necesitar!
No, ciertamente no era aburrido compartir con la familia Di Sávallo. Para empezar eran muchos, y para terminar todos estaban locos, no importaba lo juiciosos que parecieran por fuera. Eran como un pequeño ejército de locos que se entendían a la perfección.
—¡Wow! ¿Cómo haces para que esta banda de desquiciados te obedezca? —preguntó Lucio varias horas después.
—Mi hermano y yo somos los mayores de todos los primos. Stefano se impone con el carácter y yo sé hacer un muy buen uso del arco del vi