LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 18. El ramo de la novia.
Maya sintió que iba a enfermarse de la rabia que sentía. Frente a ella, con la sonrisa más satisfecha del mundo, estaba Vlad.
—¿Qué haces aquí? —preguntó la muchacha entre dientes.
—Estoy invitado a esta boda ¿no? —dijo Vlad sin inmutarse por su tono—. No has respondido a ninguna de mis llamadas.
—Claro que no te he respondido, pero ¿te crees que soy estúpida como para seguirte el juego? Ya te dije que quería terminar contigo y lo dije en serio.
Vlad la miró fijamente durante unos segundos ante