El sonido de los disparos rasgó el aire como si el mismo cielo se estuviera partiendo en dos. Un segundo antes estábamos en medio de la celebración, con la música de la orquesta flotando entre las mesas decoradas con flores blancas y doradas. Un segundo después, el mundo se convirtió en caos.
Me quedé paralizada. A mi alrededor, los invitados corrían en todas direcciones, volcando mesas y sillas. Los gritos se mezclaban con el estruendo de las balas que impactaban contra las paredes, las column