Mundo ficciónIniciar sesiónTan pronto como los primeros rayos de sol entraron por mi ventana, desactivé el despertador que estaba a punto de sonar y comencé mi mañana sintiéndome completamente hambrienta.
Mientras bajaba las escaleras me encontré con Hernán que también iba al comedor para desayunar. Ambos estábamos muy somnolientos como para intercambiar palabras y nos limitamos a caminar como si fuésemos un







