Capítulo 993
Sus ojos oscuros, que ardían como el fuego, me miraban fijamente mientras decía con una sonrisa y la voz ronca:

—Si te sigues moviendo, no me importa si lo hacemos aquí mismo en las escaleras…

—¡Cállate!

Rápido, le tapé la boca.

Este hombre era capaz de decir cualquier cosa. A él no le daba vergüenza, pero a mí todavía me daba un poco de pena.

Mateo me sonrió, y su mirada llena de ternura brillaba como las estrellas.

Cuando por fin me dejó caer en la cama, ya me había besado tanto que me dejó co
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP