Me desperté de ese hermoso sueño, y por un instante pensé que estaba en un temblor.
Miré la habitación oscura, todavía confundida.
Hasta que ese estruendo volvió a sonar con fuerza, y entonces comprendí: alguien estaba golpeando la puerta principal de la casa.
¿Quién demonios venía a golpear la puerta de esa manera a estas horas?
No sabía si era de día o de noche.
Ni tampoco si el que golpeaba era un ladrón o alguien que venía a buscar venganza.
El ruido me ponía nerviosa.
Quise buscar el celula