Rápidamente puse la serpiente dentro del armario y cerré con llave.
Después de hacerlo, se me erizó toda la piel.
Al igual que Valerie, yo también detesto esas criaturas viscosas.
Cuando volví al set, Camila estaba grabando una escena y Carlos permanecía a su lado.
Sin mostrar expresión, me dirigí a la zona de visitantes y en cuanto me senté, Carlos se acercó.
Se sentó junto a mí y pasó un buen rato en silencio.
Yo tampoco tenía intención de hablarle.
Me volteé un poco, sin ganas de mirarlo siqu