Ese hombre, aunque despreciaba a Valerie porque no le parecía una muchacha “decente”, seguía forzándose a sonreír.
Ante su pregunta, ni lo confirmó ni lo negó.
Valerie se rio:
—Así no vas a conquistar a nadie. Mi amiga es una muchacha inocente, y si no le dices claramente tus intenciones, va a pensar que solo quieres ser su amigo con intereses comunes.
Cuando escuchó eso, el hombre volvió a mirarme, de una manera que me incomodó mucho.
Quise sacar a Valerie de la pista de baile, pero a ella pare