Camila de verdad sabía cómo fingir; esos sollozos tan dramáticos sonaban tan creíbles que cualquiera casi podía compadecerla.
En ese momento varias personas empezaron a encender a la multitud:
—Llamen a la policía, rápido. Camila tiene pruebas, hay que llamar ya y arrestar a Carlos.
—Sí, eso, y también a Aurora. Tratar así a Camila ya es un delito. Rápido, que se los lleven a los dos.
—Pobre Camila, terminar así por culpa de Carlos y Aurora. Qué abuso tan indignante… la gente que rompe la ley ti