Carlos puso a Camila detrás de él y le dijo a Javier:
—No hagas esto, Camila solo está preocupada por ti, se puso muy nerviosa, y por eso está diciendo todo esto sin pensar.
Lo observé en silencio, mientras Carlos defendía a Camila.
Solo pude sonreír de la ironía
Pasaron unos segundos y saqué de mi bolsillo otras dos cruces y una hoja.
Cuando los vio, Camila reaccionó como si hubiera descubierto una prueba crucial y comenzó a gritar:
—¡Miren, miren! ¡Ella tiene otras dos! ¡Lo sabía! ¡Esta cruz l