Camila se levantó de un salto, furiosa:
—Waylon, no olvides todo lo que me prometiste antes.
Por dentro me alegré.
Con esa confesión bastaba.
Si Camila admitía que lo que pasó entre Valerie y Alan fue idea de ella y Waylon, Alan podía quedar libre y el nombre de Valerie se iba a limpiar.
Camila tenía los ojos enrojecidos, llena de indignación.
Probablemente era la primera vez que un hombre la usaba así.
Acostumbrada a que Carlos y Bruno siempre le hicieran caso y la trataran como reina, creía qu