Cuando caí, Mateo me sostuvo a tiempo.
En el último instante antes de perder la conciencia, escuché cómo me hablaba con desesperación.
Luego, me encontré en un sueño.
Un sueño largo, lleno de colores.
Recuerdo un campo enorme de flores, bajo un cielo azul brillante, tan bonito que parecía sacado de un cuento de hadas.
La luz dorada de primavera bañaba los pétalos; parecía como si todo tuviera miel encima.
El viento suave transportaba la fragancia dulce de las flores.
Valerie llevaba un vestido d