Aunque se probara que la persona que me observaba afuera era Mateo, ¿qué importaría?
El problema no es que yo no confíe en su amor, sino que él no confía en mi amor por él.
Valerie me pasó la comida que trajo y me dijo:
—Aurora, acabo de preguntarle a Javier. Dijo que, si te estabilizas, mañana puedes salir del hospital.
Asentí. No importaba si me daban el alta mañana, igual tenía que ir al aeropuerto a ver a Embi y Luki.
Mientras tanto, Alan seguía intentando hacer videollamadas a Mateo.
Seguro