23. Baile y labios
—¿Y si ponemos música? —propuso Jaxon con una chispa en los ojos. —Necesito estirar las piernas.
La idea fue recibida con entusiasmo. La música llenó el departamento y los cuatro se encontraron bailando, cada uno a su manera.
Jaxon, con su habitual desparpajo, se acercó a Alba y la atrajo hacia él. Ella, aunque intentó resistirse, se dejó llevar por la energía contagiosa de su supuesto novio.
—¿Sabes? —dijo Jaxon con una sonrisa ladeada, mientras sus cuerpos se movían al ritmo de la música. —Po