—No lo haré —digo en susurro.
“¿Por?” escuchó el reclamo de Carol.
—Porque si lo hago seré la primera sospechosa, soy la única que entra a su habitación y todos sus hombres son muy leales a él, así que se vería demasiado obvio —digo en susurro.
“Yo sigo pensando que lo mates. Este infeliz nos ha hecho sufrir mucho”.
—Lo sé. Pero quiero ver a este bastardo arrastrándose a mí, pidiéndome clemencia. —murmuro mientras veo el rostro Riccardo.
“Perfecto, yo también quiero ver eso y s