A la mañana siguiente despierto por los rayos del sol que entran por la ventana; poco a poco abro los ojos hasta que mi vista enfoca bien a los dos hombres que están a cada lado de mí.
Me intento mover un poco, pero me percato de que cada uno me tiene abrazada y pongo una sonrisa al recordar la noche que tuvimos.
Pero intento separarme de ellos como puedo poco a poco hasta que logro liberarme de ellos y me levanto de la cama. Me voy directo al baño para tomar una ducha, preparo el agua a la