Eso fue claro.
Iván preguntó directamente:
—¿Y tú, qué piensas?
Ya no quedaba nada en su cara, pero lo que más le preocupaba era lo que pudiera estar rondando en su mente.
Raina entendió lo que quería hacer: hablar de lo que había pasado para que desinstalara WhatsApp. Al parecer, ya no podía esconder algunas cosas que quería mantener en secreto. Si no podía guardarlo, lo mejor sería hablarlo. Si no lo hacía, la culpa de haber enviado ese mensaje por error seguiría pesando sobre su corazón.
—Ivá