—¿Y ahora qué piensa hacer conmigo, señor Franco? ¿Me va a matar o me va a tener aquí encerrada bajo llave? —A Julieta le retumbaba el corazón hasta en los oídos, pero le sostuvo la mirada con mucha firmeza, sin que le temblara ni un pelo.
Esa seguridad agarró a Jayden mal parado. Por un segundo se quedó de una pieza y, sin darse cuenta, dejó de apretarle el brazo.
Julieta aprovechó ese parpadeo para zafarse y dio un paso atrás para marcar su raya.
—Señor Franco, vamos a hablar las cosas como so