En el club privado de Jayden.
—Tienes que probar este, es un tinto que me acaba de llegar directo de Francia —dijo Jayden mientras le servía una copa a Julieta con sus propias manos.
Julieta tomó la copa y le dio un giro suave al vino, viendo cómo el líquido se pegaba a las paredes del cristal.
—Se me hace que hoy anda de muy buen humor, señor Franco, ¿o me equivoco?
Jayden, concentrado en el ritual de probar su bebida, respondió con calma:
—Le tengo una buena noticia, señorita Dunlap. Con lo de