En medio del salón, Raina e Iván seguían murmurando sobre el lío de los Dunlap.
—¿Con que tú eres la famosa Raina? —una voz chillona y bastante joven los interrumpió por la espalda.
Raina alzó la mirada y se topó con una jovencita enfundada en un vestido rosa demasiado pomposo.
Tenía la barbilla bien en alto y la barría de arriba abajo con una mirada llena de juicio, como si estuviera revisando algo de segunda mano que no valía la pena.
—¿Se te perdió algo? —soltó Iván con una voz seca y gélida