—Así es —Iván levantó la cara y se le puso la mirada dura. —Hoy reaccionó de una forma muy rara.
Diego se pasó la mano por la frente y soltó un suspiro, resignado.
—¿Y ahora con qué le saliste para ponerlo así de nervioso?
Iván no respondió. Caminó hacia el ventanal con una mano en el bolsillo, bien serio.
Diego lo conocía de sobra. Sabía que cuando se ponía así era porque por dentro estaba echando lumbre. Así que mejor dejó las bromas de lado.
—Está bien, voy a mandar a que lo investiguen a fo