Raina arrugó un poquito la frente, confundida.
—¿Pero no se supone que este proyecto lo traía el director de marketing?
Jayden soltó un suspiro largo.
—A su esposa le salió un cáncer de mama ya muy avanzado. Ayer mismo me renunció para irse a cuidarla —dijo mientras se tallaba las sienes—. Ahora no tengo a nadie de confianza que pueda entrarle al quite. Tú te sabes este proyecto de memoria. Hazte cargo por ahora y, en cuanto encuentre a alguien para el puesto, se lo pasas.
Raina agarró la carpet