—Qué raro, juraría que la vi meterse por aquí... —murmuró Lucas para sus adentros, antes de dar media vuelta y largarse.
Solo cuando dejaron de oírse los pasos, Iván soltó a Raina, aunque le dejó la mano bien firme en la cintura, como marcando territorio.
—Mejor regresamos ya, o van a empezar a sospechar —dijo él en voz baja.
Raina asintió mientras se acomodaba el cuello del vestido, que se había movido un poco de tanto estar pegados.
—¿Y lo tuyo? ¿Ya está todo listo?
—Todo bajo control —respon