Raina sabía de sobra a qué tipo de lugares solían ir los hombres como él.
—¡Entonces con más razón no voy! —soltó Raina, cortante.
No importaba si lo suyo con Iván era puro teatro o algo real.
Ni loca se prestaría para andar de detective o para ir a armarle un numerito de celos.
De pronto, Julieta soltó una carcajada limpia y melodiosa. Era de esas mujeres que parecen tenerlo todo: belleza, dinero y hasta una voz que hipnotizaba.
Raina se quedó escuchándola sin molestarse, sin siquiera pregunt