Raina no tenía idea de si Marta se había ido a curar esas heridas, pero lo que sí le urgía era que Iván se hiciera el chequeo de la lesión en la cabeza.
La herida ya estaba bastante cerrada, pero la cicatriz ahí seguía, rompiendo un poco con esa imagen impecable que él siempre tenía. Ahora ya no era tan "perfecto"...
—Doctor, ¿esto se tiene remedio? —preguntó Raina, con un tono de duda.
—Claro que sí, pero si lo que busca es que no se note absolutamente nada, tendría que ser con láser, algo par