—¡De verdad, perdón por todas las molestias! —exclamaron en cuanto llegaron.
Lo primero que hizo la familia de Amira fue volcarse en agradecimientos con todos, especialmente con Raina. Se notaba que le tenían un cariño especial.
—Raina, linda, no tienes idea de lo agradecidos que estamos contigo —le dijeron, tomándola de las manos.
Como Raina se llevaba de maravilla con Amira, el trato con la familia era muy fluido y cercano.
—Para mí fue un gusto haber podido ayudarla —respondió Raina de corazó