—¿Cuánta plata te gastaste para que medio internet esté hablando de ti?
Diego entró al despacho y, al ver a Iván con la mirada fija en el celular, no perdió la oportunidad de picarlo.
Iván bloqueó la pantalla de inmediato y levantó la vista, de lo más relajado.
—Gasta tú un poco y bájame la fama —respondió, sin inmutarse.
—Mira qué fino me salió este... —Diego lo señaló, entre la risa y el fastidio—. En mi vida he visto a alguien con tan poca vergüenza.
Iván se puso a juguetear con el celular en