Philippe apartó la mirada primero.
Como si esta vez no quisiera ver más de lo que ya había visto.
Como si eso fuera suficiente. Más que suficiente. Se giró, despacio, con calma, y caminó hacia los asientos junto a la ventana.
Lejos de las risas. Lejos de esa versión relajada y despreocupada de Louise que él… no conocía.
Se sentó. Apoyó los codos en las rodillas, entrelazó los dedos. Inhaló. Exhaló.
Es normal. Está bien.
Ella es feliz. Y eso es lo único que importa.
¿Verdad?
Frunció los labios