Mundo ficciónIniciar sesiónLo Hago Por Mi Esposa
El sonido constante del monitor cardíaco llenaba la habitación con un ritmo pausado y monótono. El olor a desinfectante impregnaba el aire, mezclándose con el silencio tenso que se cernía sobre ellos. Damian estaba recostado en la camilla, el brazo inmovilizado con una férula, el hombro vendado y la piel aún pálida por la pérdida de sangre. Sus ojos se movían con dificultad haci







