Mundo de ficçãoIniciar sessãoVerte Brillar
Dante cerró la puerta tras él, exhausto. El día había sido largo -demasiado- lleno de reuniones, llamadas y la tensión de haber dejado a Damian en manos de sus abogados. Pero al menos, al cruzar el umbral de la villa, el aire olía a hogar. A ella.
El aroma dulce que venía desde la cocina lo detuvo. No podía ser.
- No… - murmuró, frunciendo el ceño mientras se soltab







