—Aunque no hayas planeado lo de esta noche —dijo Alejandro con voz baja y peligrosa, —¿puedes decir que no tienes ningún otro plan conmigo?
—Sí, que te mueras pronto —soltó Sofía, sin pensarlo.
Le parecía que Alejandro estaba siendo infantil y ridículo. Con un empujón lo apartó y se levantó de la cama.
—Si sales ahora —dijo él con calma— la abuela sabrá que lo de hace un rato fue puro teatro. Y si esta vez no funcionó, va a organizar otra.
—¿Qué quiere decir, señor Alejandro? ¿Que debería quedar