Capítulo 394
Esta vez, nadie podría salvar a Luisa.

Mientras tanto, en la casa de los Valdés.

Al anochecer, Tomás regresó y encontró a su madre caminando de un lado a otro en la sala, visiblemente alterada. Frunció el ceño y preguntó:

—Mamá, ¿qué haces?

—¿Tomás? ¿Por qué llegaste a esta hora?

—Ya no tengo dinero. Te mandé mensajes y no respondiste, así que vine por más.

Al escuchar que su hijo había vuelto solo a pedirle dinero, el enojo de Luisa estalló:

—¡Dinero, dinero, siempre lo mismo! ¡¿Es que no entie
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP