Capítulo 258
—Es ella.

La silueta de Lola era inconfundible, y aquella foto parecía tomada de cerca: se distinguían perfectamente sus facciones.

—¡Lo sabía! —estalló Luna—. ¡Esa mujer nunca fue de fiar! ¡Se atrevió a codiciar el lugar que era tuyo!

—¿Qué lugar mío? —preguntó Sofía, desconcertada, sin entender a qué se refería.

—¡Pues el de prometida de Alejandro! —replicó Luna con indignación—. Mira, en el grupo todos lo dicen: hoy la recogió un auto de los Rivera antes de entrar a clase. ¡Con fotos y todo,
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App