Después de que el conductor del servicio de mudanza ayudara a Sofía a subir sus cosas, se marchó.
Se trataba de un pequeño departamento de dos habitaciones; el espacio total no llegaba a cien metros cuadrados, pero para vivir sola, apenas le alcanzaba.
Aun así…
Sofía miró la distribución y el tamaño de los cuartos y no pudo evitar suspirar.
Un hombre como Alejandro, un gran CEO, ¡qué tacaño era en cuanto a vivienda!
Sofía dejó todas sus cosas sobre la cama. Con su estado actual, cualquier movimiento mínimo le lastimaba las heridas.
No solo los brazos, incluso las piernas habían resultado afectadas, por lo que el médico le había recomendado permanecer en reposo total durante un mes y no moverse.
Después de eso, haría ejercicios de rehabilitación.
Pero…
Sofía miró el calendario en su celular. En diez días tendría exámenes.
En su vida pasada, había sido una alumna excelente en la preparatoria, lo que le permitió entrar directamente a la Universidad de Finanzas tras graduarse.
Pero después