—¡No mames, sí lo estás haciendo en serio! —Luna miró incrédula a Sofía.
¿Tanto se odiaba a sí misma como para venir a la universidad vestida así?
—Sofi, te juro que si no fueras la prometida de Alejandro, los de seguridad ni te hubieran dejado pasar la entrada.
—¿De verdad? Yo me siento bastante bien así —respondió Sofía, echándose un vistazo en el espejo con aparente calma.
Luna no pudo evitar soltar:
—Con ese look pareces... como esas chicas rebeldes de las series, justo antes de que las mand