¿Así se siente la vida de los ricos?
Lola Hernández seguía sin responder dónde estaba Sofía, y el rostro de Alejandro comenzaba a endurecerse con impaciencia.
—¿Dónde está Sofía? —preguntó, ahora con voz más áspera.
Al notar el cambio en su expresión, Lola se apresuró a contestar:
—Y-ya se lo digo, señor Rivera, pero no se enoje, por favor…
—Habla.
—La vi hace un rato... se fue con el señor Casanova.
Lola aprovechó el momento para condimentar un poco más la historia:
—Mi prima, la verdad… esto n