Capítulo 47. Friendzone o Gayzone
Arrastré los pies fuera del cuarto y escuché el televisor de la sala encendido. Suspiré profundo. Los chicos estaban abajo y ahora que no había adrenalina en mi cuerpo, solo vergüenza y humillación, estaba famélica. Bajé las escaleras tratando de hacer el menor ruido posible, sabía que era una tontería porque vivía en la misma casa que ellos, pero de verdad, no quería encontrármelos, la sola idea me llenaba de vergüenza.
—Vaya, aquí viene nuestra gatica fiera—anunció Gabriel y Rámses explotó en