Capítulo 64. EL ÚLTIMO AMANECER JUNTOS
—No puedo creerlo de verdad. No lo esperaba de ninguno—Fernando manejaba a la casa. Mike iba de copiloto, Gabriel, Hayden, Rámses y yo íbamos apretados en el asiento trasero—. ¿Y si los hubiese descubierto la policía? Ahorita estuviese pagando una fianza por allanamiento a instituciones públicas. ¿Qué mierda estaban haciendo?
Sentí como mi cuerpo entero se tiñó de rubor. Gabriel y Rámses se rieron por lo bajo.
—¿Tú qué crees Fernan?—dijo Mike uniéndose a las risas.
El pobre diplomático al parec