Capítulo 62. ELLA ME PUEDE AGARRAR POR DONDE QUIERA.
—¿Aló?—atendí dudosa el teléfono, no tenía registrado el número.
Rámses y Gabriel me miraban expectantes. Estábamos viendo una película cuando mi teléfono nos interrumpió.
—¡Amelia! Es Isaack—una música estruendosa lo hacía gritar para hacerse escuchar— Este es el número de Donovan, guárdalo, mi teléfono se quedó sin batería.
—¡Hola!—saludé con evidente cariño y los hermanos O'Pherer torcieron el gesto y arrugaron el ceño de una forma tan similar que me dio risa—Ya lo guardaré. ¿En dónde estás