—¿Quieres chupármela?
Me atraganté ligeramente ante sus palabras, mi sangre se heló.
—¿Eso es lo que mi Alfa desea? —me lamí los labios, fingiendo estar completamente asombrada por su hombría, como si fuera la más grande que jamás hubiera visto... no lo era.
Pero no necesitaba saberlo.
—Sabía que eras una chica sucia desde el momento en que te puse los ojos encima.
“Señor, no tiene ni idea.”
Incliné el cuerpo hacia abajo, la anticipación era clara en su respiración, realmente pensaba que iba a c